Fe y VidaVLOGS

Se me acercó para pedirme limosna y no se la di. Te explico por qué

La caridad va más allá del acto externo de ayudar al que lo necesita. Su esencia más profunda encuentra su fondo en la compasión y la misericordia, se trata de darme, no solo de dar. Debemos siempre vivir en la generosidad, los invito a que vivamos la limosna y la caridad con los que realmente nos necesitanestos son, la mayoría de las veces, las personas que tenemos más cerca nuestro.

La limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios (Catecismo 2447). Aquí en este video te comparto por qué no le di limosna a una persona.

Pídele a Dios que te regale una experiencia de su amor y generosidad para que puedas vivir en la generosidad, la cual NO es únicamente dar dinero o bienes materiales. Cuánta limosna de tiempo de escucha necesitan aquellos hijos abandonados por sus padres a causa del trabajo, cuánta limosna necesitan los jóvenes de un amigo que ame y los entiendan… Cuántos matrimonios necesitan renovar su corazón, volverse a entregar, volverse a mirar, volverse a escuchar…

La verdadera limosna proviene de una experiencia previa del amor de Dios, la cual te lleva a entregarte generosamente a los demás. Por ello, el Papa Francisco durante un discurso pronunciado a los miembros de esta institución, trabajadores, voluntarios, amigos y refugiados en Roma les dijo:

La simple acogida no basta. No basta dar un sándwich si no se acompaña de la oportunidad de aprender a caminar sobre sus propios pies. La caridad que deja a los pobres tal y como están no es suficiente. La misericordia verdadera, aquella que Dios nos da y nos enseña, pide justicia, pide que el pobre encuentre su camino para dejar de serlo.

La verdadera caridad nos deberá llevar a preocuparnos por el bien del hermano y no sólo dar unas cuántas monedas. También el Papa Francisco ha dicho que:

La verdadera caridad o ayuno significa romper las cadenas del mal, liberar a los oprimidos, compartir el pan con el hambriento, abrir nuestra casa al indigente y vestir al desnudo, y agregó, ¡Ese es el ayuno que agrada al Señor! Un ayuno que se preocupa por la vida del hermano.

Cuando dan limosna, ¿Dejan caer la moneda sin tocar la mano del mendigo? Y si por casualidad la tocan, ¿La retiran de inmediato? ¿Somos capaces de ver a Jesús en los ojos del mendigo?

Show More
Close