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Haz de tu corazón un pesebre de amor para el Niño Dios

4 pasos para preparar tu corazón en Adviento

Ya llegó el Adviento y las frases de “es tiempo de preparación” y “prepara tu corazón para recibir al Niño Dios” las escuchamos cada vez más, ya sea en el catecismo, en la predica del Sacerdote o en las reuniones de grupo en la parroquia. Pero, después de escuchar algunas frases como estas, viene la pregunta ¿Cómo se prepara un corazón para recibir al Niño Dios?

Nuestro corazón es el órgano que distribuye la sangre y los nutrientes por todo el cuerpo, sin él, prácticamente no podríamos vivir; por ello debemos cuidarlo y mantenerlo sano para que siga funcionando. En el aspecto espiritual, el corazón, de manera figurada, es donde sentimos, el lugar donde surge el amor y los buenos deseos, por eso es ahí donde debemos preparar el mejor pesebre de amor para que Jesús venga a nacer esta Navidad.

Hoy quiero compartirte 4 pasos para preparar en tu corazón un hermoso pesebre para recibir esta navidad al Niño Jesús:

Limpiar

Cuando esperamos a un ser querido, al iniciar la preparación del espacio donde lo vamos a recibir, siempre limpiamos a fondo, recogemos el lugar donde se quedará y sacudimos completamente la habitación. Intentamos dejarla impecable, para que nuestro huésped se sienta muy cómodo y acogido por nosotros.

En el caso del corazón es importante limpiarlo de todos los resentimientos, las envidias y los sentimientos no positivos, ya que ellos ensucian y endurecen nuestro corazón. Date un tiempo para pensar y orar, para que la limpieza de corazón sea profunda y lo dejes impecable para la llegada del Niñito Dios.

Ordenar

Es siempre muy importante que nuestro huésped vea nuestro hogar limpio y ordenado. Debemos intentar que desde que llegue vea orden, ya que el orden da paz y da una buena sensación en el hogar.

Hablando del orden en el corazón, es importante recibir al Niño Dios teniendo claras y ordenadas tus prioridades, teniendo siempre a Dios por encima de todo, claro que sin dejarte a ti y a tu familia como prioridad de cuidado y de afecto, ya que eso hará de tu pesebre de amor un lugar confortable y amoroso a Jesús.

Servir

Día a día tu corazón te sirve a ti y a cada órgano de tu cuerpo, llevando energía y nutrientes por el torrente sanguíneo. Tu corazón nunca descansa, siempre es un ejemplo de servicio para cada uno de nosotros.

Para tener un pesebre confortable en nuestro corazón para Jesús, sigamos el mismo ejemplo de nuestro corazón, sirvamos a los demás, llevemos energía de sonrisas a nuestro entorno y nutrientes de gestos de caridad con el más necesitado, esto seguro hará un corazón suave para recibir al Salvador.

Gozar

Si estás leyendo este artículo seguro estás vivo, tu corazón funciona y tienes muchas cosas por las cuales agradecer y gozar de la vida. Despierta y agradece a Dios por lo que tienes, sonríe a tus semejantes y da la mano al más necesitado, ya sea una necesidad física o emocional.

Tu corazón se llenará de gozo al recibir al Niño Dios en tu corazón, brinca de alegría y comparte el gran mensaje que Jesús nos da al nacer entre nosotros, llenándonos de amor y ejemplo a la humanidad.

Deseo que este tiempo de adviento no sean semanas de preparación de una fiesta o de regalos, sino unas semanas de preparación de nuestro corazón para realmente recibir a nuestro Salvador en un pesebre digno para Él, lleno de amor y alegría, no pierdas la oportunidad de recibirlo como se lo merece en tu corazón.

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