Formación de mi feIglesiaSantosVirgen María

El Testamento de Jesús

María Santísima

Todos tenemos a lo largo de nuestra historia una relación particular con la Madre de Dios para nosotros, el mayor de los regalos que nos da Jesús en la cruz aparte de los sacramentos es el regalo de su Santísima Madre, es el testamento espiritual que nos regala a todos nosotros sus hermanos aquella tarde del viernes santo.

Nuestro Señor Jesucristo, en la cruz al ver que su Madre quedaría sola al no tener descendencia directa para encargar a aquella mujer que lo cuidó, lo amamantó, le enseñó amar a Dios; inmediatamente le pide a Juan el discípulo que más quería la gran misión de estar al cuidado de su Madre.

El hecho de que Jesús se preocupara por buscar con quien dejar a la Madre era porque en la comunidad judía, que por cultura la mujer despegada de un varón fuera esposo o un hijo, la mujer desprotegida, no valía nada ni era merecedora de alguna gracia.

Juan el discípulo más joven según el Evangelio el mismo es quien llevó a la Santísima Virgen a vivir con él desde aquel viernes santo, la Virgen Madre no ha descuidado a sus hijos espirituales, es Ella quien lucha con ellos las batallas compra el enemigo, María es el refugio de cada uno de nosotros que somos pecadores y que en los momentos de la tentación implora la protección de su hijo sobre cada uno de nosotros.

María es nuestra abogada en las causas difíciles que los problemas nos atraen, María es la salud de nuestros enfermos María y es el consuelo de los tristes en una sola palabra María es la fiel compañera de cada uno de los seguidores de su hijo Jesucristo.

En la iglesia de Guadalajara hoy estamos de fiesta celebramos la protección sobre cada uno de nosotros por parte de María en su advocación de Nuestra Señora de la Expectación, mejor conocida como la Virgen de Zapopan, Ella desde el 1531 que llegó colgada sobre el pecho del fraile Antonio de Segovia y ha ido mostrando su amor por estas tierras del Occidente de México.

Desde los primeros años en las correrías evangélicas que hacía junto con el fraile proclamando el Evangelio de su Hijo y buscando la pacificación de unas tierras de guerreros peligrosos fue su primer hallazgo que la proclamaría como intercesora ante el Rey de la paz, en 1541 en la punta del cerro del mixto traería la tranquilidad para nuestras tierras que estaban cubiertas de rojo por la sangre de tantos indígenas y españoles que en el proceso de la conquista de nuestro país se estaba dando.

Años más tarde cuando las guerrillas de independencia de nuestro País terminaron declarándonos como una nación independiente y soberana, el 13 de junio de 1821 se le proclamaba Generala de armas, debido a su intercesión para que en nuestro Estado se reconociera la libertad sin derramarse más sangre.

La Virgen de Zapopan fue mostrando su protección en nuestra tierra de modo que en una ciudad que era azotada por tantas tempestades epidemias, y con el azote de los rayos en el temporal de lluvias la Virgen fue traída a la ciudad de Guadalajara desde su santuario en Zapopan trayendo con ella la alegría y la salud. Desde ese entonces de 1734, la imagen visitaría los templos de la ciudad, como hasta la fecha ininterrumpidamente se ha realizado, trayendo para nosotros la bonita tradición de la Romería, que por estos días fue declarada por la Unesco como Patrimonio intangible de la humanidad.

Podríamos dar más datos del amor de una Madre por sus hijos, y en cada uno de ellos podemos ver que la preocupación primera de María Santísima, desde aquel viernes por la tarde en que Jesús le confiaba en sus manos a la Iglesia, siempre ha sido y será el acercarnos a su Hijo.

No perdamos la oportunidad de corresponder a este amor sincero y seamos parte de la última voluntad de Jesús, de ser hijos de María y cuidar de ella.

Show More
Close