AbortoFamiliaFe y VidaFormación de mi fe

¿Alguna vez pensó la Virgen María en abortar?

Sé valiente y defiende la vida

En nuestros días parece que el tema del aborto, la defensa de los derechos de la mujer, el ser openmind, son los nuevos factores sociológicos que rigen las filosofías y tienen los primeros lugares en las agendas políticas.

Estas ideologías hace apenas unas décadas que han estado en discusión debido a la poca información y valoración de la vida humana, ya que se han manejado de una manera astuta ante la sociedad promoviéndolos con la cara de la promoción del bienestar de una vida, la lucha por la dignidad y respeto de la mujer y el poder darle voz y voto.

No se ha concientizado acerca de la eliminación de la otra vida humana, perdón del “producto gestante”, que aún no concebido, para los nuevos dictadores de las legislaturas de los diferentes países, no es sujeto de derechos.

En tiempo de Jesús, esto gracias a Dios no estaba tan difundido porque de haber sido así, muy seguramente las mejores amigas de María de Nazaret le hubieran aconsejado que abortara ya que con esto le evitaría el seguro castigo de lapidación que según la ley de Moisés se debía ejecutar en estos casos.

Y claro el consejo de estas piadosas mujeres judías era para evitarle que sufriera desprecio y que todos la mirarán despectivamente, pues había quedado embarazada fuera del matrimonio, no pensemos mal.

Incluso sus padres, preocupados por María le hubieran aconsejado poner fin a este evento no deseado para evitar problemas en su matrimonio ya que el mismo José aun siendo de mente abierta no hubiera podido aceptar que su prometida le hubiera faltado a las promesas de fidelidad.

Y qué decir de los planes de María que, con la llegada de Aquel bebe, por ella no pensado, pues según el Evangelio la noticia del ángel le sorprendió por completo hasta el punto de llenarla de miedo; lo más aconsejable viendo la integridad de la doncella era abortar, bueno para que no se escuche feo y más siendo una acción de la virgen María, “interrumpir” el embarazo que no estaba deseado y que por completo modificaba a la futura Madre.

Pero gracias a Dios no fue así, porque, aunque seguramente María tenía la oportunidad de rechazar el embarazo que por mandato divino le había sido encomendado, respetando su libertad ella amó desde el primer momento la vida que llevaba en su vientre.

Aun cuando pudo haber tenido amistades muy católicas, perdón corrijo, muy judías y de “hueso colorado” de esas que nunca faltaban al culto pero que le aconsejaban que evitara futuros problemas, sus principios humanos y religiosos pudieron más que los consejos de una vida fácil.

Y por último, aun cuando sus mismos padres la hubieran querido proteger aconsejándole el matar una nueva vida que por su vientre se formaba con tal de no tener problemas con su futuro esposo y en su futuro matrimonio, que modificara su estatus social y su bienestar; ella amo la vida y la incluyo en su proyecto familiar trayéndole un sin fin de alegrías.

Gracias María por tu SÍ a la vida, gracias por enseñarnos que el don de la vida es el más hermoso que una mujer puede engendrar en su ser y un hombre puede custodiar con su protección.

Show More
Close