BLOGSFamiliaMatrimonioReflexiona +Virgen María

¡Adiós rencor, hola reconciliación!

5 pasos para lograrlo

Las relaciones interpersonales son necesarias en nuestra vida personal, ya que estamos diseñados a vivir en familia y compartir con la familia y amigos nuestras vivencias. Cristo nos hermana y nos hace vivir en una comunidad, la cual se apoya y quiere. A pesar de esto, sabemos que muchas veces no es fácil mantener siempre una excelente relación entre personas, ya que hay dificultades que nos llevan a tener malos entendidos y nos llevan a tener pleitos, los cuales terminan llenándonos el corazón de malos sentimientos como el rencor.

¿Tienes algún rencor? ¿Te has distanciado de alguien por un mal entendido? En este año que comienza dile adiós al rencor y hola a la reconciliación con las siguientes recomendaciones:

Da el primer paso

Definitivamente esta es la recomendación más difícil, ya que para acercarte a la persona con la cual tienes algún pleito o mal entendido, tienes que respirar muchas veces, analizar la situación, etc. Pero es muy valioso que seas tú el que provoque un acercamiento, el cual tenga un fin principal, arreglar las diferencias y decirle adiós al rencor. Anímate, muchas veces la otra persona también quiere dar ese paso y no se anima, sé ejemplo de humildad y busca esta reconciliación.

En los zapatos del otro

La frase “Ponte en mis zapatos” es muy conocida, pero realmente es poco analizada. El ponerte en los zapatos del otro tiene un objetivo principal, el cual es quitarte tus zapatos, es decir, dejar de pensar en ti, en tus circunstancias, buscando ver el problema a través de los ojos de la otra persona, con sus circunstancias y sus perspectivas. Sabemos muy bien es muy difícil, pero esto te ayudará definitivamente a lograr el salir, deshacerte del “yo tengo la razón” y conocer otro punto de vista.

Ora por él

¿Sabes el bien que haces al orar por otra persona? Si supiéramos el bien que hacemos el orar por otra persona, siempre incluiríamos en nuestra oración a todos nuestros familiares, amigos y conocidos. Pero es indispensable orar por aquellas personas con las cuales tenemos dificultades de antaño, ya que pedir por ellos es desearles algo bueno y poner a Dios en medio de nuestra dificultad.

María como pacificadora

Pensemos en un problema entre hermanos, una madre siempre busca que los hermanos estén en paz, que arreglen sus problemas y busca la armonía dentro de la familia. María, como nuestra madre, quiere lo mismo entre nosotros, así que no dudes en pedirle su intercesión y verás cómo se convierte en una verdadera pacificadora. 

Perdona

¿Qué hago si siento que no puedo perdonar? Este punto es el culmen para para decirle adiós al rencor y hola a la reconciliación, ya que para una verdadera reconciliación tiene que existir un perdón. Cada vez que rezamos el Padrenuestro le decimos a Dios “Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

No pierdas la oportunidad de tener un corazón lleno de amor y vacío de rencor, es difícil perdonar y dejar a un lado los problemas, pero es enriquecedor el sentir la paz del perdón y la presencia de Dios entre nosotros, dile adiós al rencor y hola a la reconciliación.

Show More
Close