¿Cómo trabajar la puntualidad?

Dice una frase que “La puntualidad es: deber de caballeros, cortesía de reyes, hábito de gente de valor y costumbre de personas bien educadas” ¿Cuántas personas conocemos que en todas las reuniones o compromisos tienen la costumbre de llegar tarde? Incluso a muchos de nosotros nos ha pasado que por situaciones ajenas como un imprevisto o el exceso de tráfico nos hace retrasarnos en nuestros compromisos, es desesperante ¿no?

Ser presas de la impuntualidad más de alguna vez no es malo, el problema llega cuando hacemos de él un hábito que, aunque parece difícil de creer, nos puede traer innumerables consecuencias a futuro. Tener el hábito de la impuntualidad no es más que el reflejo de una falta de organización y planeación de actividades diarias, lo que provoca que al final del día digamos “me hizo falta tiempo…”.

Una parte del problema radica en la poca o mayor importancia que le damos a unos compromisos que a otros, involucrando factores como la amistad o la confianza. Cambiar estos hábitos y comenzar a ser puntuales nos debe hacer conscientes que, si establecimos una hora de encuentro y estuvimos de acuerdo, debemos respetar nuestra palabra, no importa si lo acordamos con una persona o con más. Por respeto a los que nos esperan, debemos llegar  y cumplir a tiempo.

La impuntualidad se ha convertido en algo normal y esto es lo más grave. El tiempo en el mundo de hoy camina muy rápido, nuestras múltiples actividades y compromisos nos hacen estar a prisa todo el día. Un momento de descanso en el sofá o una pequeña conversación de trabajo fuera del itinerario puede provocar un retraso en lo que debemos cumplir.

Por eso, te propongo lo siguiente:

1.-Examina cuáles pueden ser las causas de tu impuntualidad, pudieran ser: la flojera, la falta de compromiso, la desidia o la falta de organización, entre otros.

2.-Busca soluciones. Ahora que conoces los motivos, proponte corregirlos con medidas concretas como por ejemplo establecer horas para cada actividad, levantarte más temprano y dormir el tiempo adecuado, el uso de recordatorios, etc. Al inicio te costará mucho trabajo, pero todo es cuestión de perseverar y poner toda la voluntad posible.

3.-Establece prioridades. Todos los compromisos a los que digas sí, debes cumplirlos a tiempo. Comienza por aquellas cosas que te cuesten más trabajo y que sabes te llevarán más tiempo. Organiza tu día de acuerdo a la urgencia y compromisos que adquiriste. Puedes hacer uso de una agenda electrónica, ahora los teléfonos móviles las tienen, es muy fácil y práctico. Si aprendes a controlar tu tiempo, controlarás tu vida.

Ser puntual, hará tu vida más fácil y agradable. Aprende a administrar tu tiempo y serás una persona digna de toda confianza.  

 

 

 

 

About Daniel Alberto Robles Macías

Daniel, Abogado de profesión y católico por convicción; entregado de tiempo completo a la evangelización. "No tengan miedo de mirarlo a Él" San Juan Pablo II

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