¿Cómo trabajar la paciencia?

Vivimos en un mundo que cada vez camina más aprisa. El ritmo de la vida actual es cada vez más acelerado y el tiempo se convierte en el peor aliado del hombre. El tráfico, el clima o las largas filas son la tortura para cualquiera que tiene demasiada prisa por hacer y por llegar. Todo es urgente.

La paciencia es una virtud que muy pocos están dispuestos a practicar y más si hay que aplicarla con personas que son lentas, inoportunas e ineficientes. Por lo que prefieren escapar de ellas con respuestas breves o incluso malos tratos. Somos muy intolerantes y sólo queremos que todo vaya conforme a nuestras necesidades.

Esto ocurre, porque así nos ha acostumbrado la sociedad actual, a recibir todo de manera rápida y  sin el mayor de los esfuerzos. Pero hay muchas cosas en la vida por las que vale la pena siempre esperar. Dicen que hay más tiempo que vida, por lo tanto quien practica la paciencia obtendrá su recompensa.

Sólo con la paciencia es que podremos tolerar y superar todas aquellas situaciones desagradables que se nos presentan con frecuencia (enfermedades, decepciones, limitaciones, contratiempos y carencias). El resultado para librarlas dependerá del cristal con que se mire cada momento.

Por eso hoy te comparto estos consejos que te ayudarán a que tu paciencia se fortalezca y si reconoces que no la tienes puedes aprender a desarrollarla:

1.- Conoce el origen de tu impaciencia: Debes reconocer qué situaciones o personas son las que te generan que pierdas la tranquilidad y  que comiences a desesperarte. Esto ayudará a disminuir tus malos ratos. Si te es posible evitarlos, adelante; si no, aprende a controlar tus pensamientos para que no termines arrepintiéndote por una mala acción.

2.- No busques tener el control de todo: Camina más despacio, todo sucederá a su tiempo y a su modo. No te desesperes por aquellas cosas que no puedes controlar como el tráfico, el clima, las filas, etc. Haz lo que te toca y lo que está en tus manos, si fallas o te equivocas, reconoce que puede pasar porque eres ser humano, no somos perfectos. Sigue adelante.

3.- Controla tus impulsos: Trabajar la paciencia requiere un cambio de actitud, empezando por relajarte y dominar tus momentos de impaciencia. Hay momentos en los que no vale la pena perder la cordura y dejar estallar los nervios. No gastes energías y concéntrate; deja que las cosas pasen.

4.- Ten una actitud positiva: Si las cosas no salen como tú esperabas, no te desesperes. Dale la vuelta a la situación y busca una mejor alternativa. Perder la paciencia en definitiva no hará que las cosas mejoren. Esta vida no es una carrera, es un viaje que debe ser recorrido paso a paso con todo lo que encontremos en el camino.

Todos debemos practicar esta extraordinaria virtud pues el mundo nos seguirá obligando a hacerlo. Todo en la vida toma tiempo y mucha dedicación. Si nos dejamos llevar por la impaciencia, lo más seguro es que fracasemos en nuestras metas y proyectos. Todo llega para el que sabe esperar. Sé más inteligente y usa la paciencia.

 

 

About Daniel Alberto Robles Macías

Daniel, Abogado de profesión y católico por convicción; entregado de tiempo completo a la evangelización. "No tengan miedo de mirarlo a Él" San Juan Pablo II

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