Te portas como un animal

Hace unos días, cuando estaba terminando de celebrar la Eucaristía, escuché cómo una mamá reprendió a su hijo adolescente gritándole: “te portas como un animal”. Esa frase me hizo reflexionar y caer en cuenta que, efectivamente, todos nos comportamos como animales, pues eso es lo que somos. Pero cuidado, somos animales racionales.

Es por eso que hoy quiero compartirte 3 características que nos diferencian de los demás animales:

1.- La libertad: Los animales no racionales no tienen libertad, sólo tienen la capacidad de elegir según su instinto de supervivencia. Pero nosotros los hombres sí tenemos la capacidad y la oportunidad incluso de elegir entre el bien y el mal.

2.-Racionalidad: Los demás seres vivos no tienen la capacidad racional, solamente tienen una alma animal, mientras que los hombres tenemos un alma racional; es decir, somos seres pensantes, tenemos la capacidad de pensar y razonar sobre todo lo que pasa en nuestra vida. Démonos cuenta de lo valioso de este don de la inteligencia, que a imagen y reflejo del Creador también podemos pensar y crear las cosas para el bien. Pero muchas veces no la utilizamos para hacer lo verdaderamente bueno y correcto.

Nuestra capacidad de inteligencia no la utilizamos para hacer el bien cuando maquinamos ciertos proyectos que son de un aparente bien, pero que en realidad no ayudan ni perfeccionan al hombre, sólo nos sirven para satisfacer nuestras ambiciones. Asimismo, aplicamos mal nuestra inteligencia cuando decididamente va en contra del bien del hombre.

3.-La capacidad de amar: Esta es, sin duda, la más importante de las capacidades, ya que con ella podemos vivir en plenitud los demás regalos que Dios nos ha dado. Los animales no tienen esta capacidad, ni tampoco la parte de la afectividad ni la del amor y nosotros los hombres sí la tenemos. Yo te invito a que abras tu corazón y descubras este regalo tan grande que Dios te ha dado, porque somos hechos a imagen y semejanza de Él.

Todos andamos en la búsqueda de encontrar la felicidad, pero solamente cuando actuamos conscientemente y para el bien con estas tres capacidades: libertad, inteligencia y capacidad de amar, lograremos hacer el bien y, por tanto, ser felices y así encontrar la plenitud de nuestra vida.

Te invito a que seas agradecido con Dios por cada uno de los regalos que te ha dado desinteresadamente, tienes mucho para dar, no lo desperdicies.

 

About P. José Luis González Santoscoy

José Luis es Sacerdote de la Arquidiócesis de Guadalajara, México. Tiene mucho gusto por la lectura, el cine y es un apasionado de la magia. Comprometido con la evangelización a través de los medios de comunicación.

Check Also

¿Cómo elegir a la persona correcta?

Cuando conoces a alguien; al ir tratando un poco a la persona, me atraen ciertas …

3 acciones que ayudan a vivir mejor la Cuaresma

Llegó la Cuaresma, el tiempo en el que nos preparamos para vivir el Misterio Pascual …