¿Por qué te cuesta tanto confiar en Dios?

Cuando en tu vida han pasados momentos de tristeza, de angustia, de desesperación o decepción ¿Confías en la misma medida en Dios?  a muchos de nosotros nos ha pasado que, ante las situaciones difíciles, en esos momentos de prueba es duro voltear al cielo y dejarlo todo en manos de Dios. Queremos comprender en ese momento la razón de todo, pero debemos entender que Dios nunca nos abandona.

Por eso hoy te compartimos cuatro consejos que te ayudarán a confiar verdaderamente en Dios:

1.-Debemos conocer a Dios: Esto es sin duda lo primero para comenzar a confiar en Dios. Porque ¿cómo le voy a confiar mi vida a alguien a quien no conozco? Es muy fácil hablar de Dios a los demás, pero, ¿Cuántos verdaderamente lo conocen porque lo han experimentado? Muchos saben que Dios es bueno y siempre es atento a nuestra voz y que siempre nos escucha, pero, en realidad, en sus vidas no han experimentado a ese Padre amoroso y bondadoso. Saben de milagros pero no han experimentado la mano de Dios en sus vidas y en sus familias. Así que primero, te invito a buscarlo, conocerlo y amarlo a través de su Hijo Jesús quien es la fiel imagen de Dios que se hizo uno como nosotros. Conócelo, te aseguro que te cautivará su persona. Recuerda lo que nos dijo: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre si no es a través de mí. Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto» (Jn 14, 6).

2.-Aprende a comunicarte con Dios: Como toda relación de amistad, trabajo o sentimental, la confianza se desarrolla cuando pasamos tiempo con la otra persona, ¿Quieres confiar en Dios? Habla con Él diariamente, platícale con la confianza con la que lo haces con aquellos que son más cercanos a ti, ten la seguridad que él siempre te escucha y si lees su Palabra, te dará las respuestas que necesitas. Porque sólo a través de la oración es que podremos fortalecer nuestra relación con Dios y aumentar nuestra confianza en Él. Si en estos momentos tú reconoces que te está costando trabajo confiar en Dios es porque muy probablemente tu vida de oración está por los suelos. ¡Anímate a tener una vida de comunión con Dios! A medida en que vayamos fortaleciendo nuestro diálogo con él nos sentiremos más tranquilos y seguros porque Él es capaz de cambiar cualquier situación por la que estemos pasando. Ya nos lo dice en Jeremías: “Me invocarán, y yo les escucharé”.  (Jer 29,12).

3.-Entrégate totalmente a Dios: Quisiera preguntarte: ¿En dónde tienes puesta tu confianza? ¿En tu trabajo, en tu dinero, en tus bienes materiales, en tu conocimiento? El Señor hoy te pide un desprendimiento total de tus seguridades materiales e intelectuales, a no confiar solamente en tu capacidad ni entendimiento, pues no tenemos la sabiduría de Dios; no lo sabemos todo y no podemos predecir lo que pasará el día de mañana, pero Dios, si puede. Atrevámonos a no confiar demasiado en nosotros mismo, pues más inteligente es confiar en Dios. Jesús es muy claro al decirnos que no pongamos nuestra fe en otra cosa sino sólo en Dios. Recuerda: “Confía en el Señor con todo el corazón, y no te fíes de tu propia sabiduría. ” (Pr 3,5).

4.-No tengas miedo: Si ya decidiste entregar todo al Señor, debes eliminar de tu vida el miedo, ese miedo que viene del poner los ojos sólo en lo material, en el hoy, en el problema, en la situación y en todo lo carnal. Tenemos un Dios que es amor y es todopoderoso, que ve por nosotros y que no nos abandona, pero al primer problema queremos tirar la toalla y recalamos con él y comenzamos a buscar soluciones en otro lado. ¡No tengas miedo! Cada problema que tengas, cada dificultad que enfrentes son oportunidades de entrenamiento para que tu confianza en Dios crezca y tu fe se fortalezca. No olvides que el Señor protege el corazón de las personas que tienen fe. Él no quiere que estés frustrado ni afanado, te quiere feliz y con un corazón sano. “Estén siempre alegres en el Señor; se lo repito, estén alegres y den a todos muestras de un espíritu muy abierto. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; antes bien, en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios y junten la acción de gracias a la súplica”. (Carta a los Filipenses 4, 6)

Aunque pueda parecer difícil confiar en Dios, tú puedes hacerlo, ¿Qué esperas? Confía más en Dios y entrégale el control de tu vida, déjate sorprender por Dios. Recuerda que al hombre que confía en Dios, el mismo Dios lo bendice, lo dice Jeremías 17, 7-8: “Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto”.

About Daniel Alberto Robles Macías

Daniel, Abogado de profesión y católico por convicción; entregado de tiempo completo a la evangelización. "No tengan miedo de mirarlo a Él" San Juan Pablo II

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