¿Cómo puedo vencer mis vicios?

Hay algunas estadísticas en nuestro país dicen que más de 2.3 millones de menores de edad consumen drogas o alcohol. Esto es alarmante, ya que los vicios que no se exterminan terminan controlando nuestra voluntad y si no los quitamos pueden causarnos daños irreversibles. 

Y no sólo el alcohol o las drogas son problemas, sino que hay también otros vicios que destruyen y controlan a las personas. Qué tal el excesivo consumo de pornografía a todas las edades, o bien, actualmente hay un vicio entre los adultos mayores, la ludopatía, ese vicio de no salir de los casinos; o entre los jóvenes, el vicio al celular o a cualquier aparato electrónico.

Por eso hoy te compartimos estas 4 recomendaciones que te ayudarán a vencer tus vicios:

1.-Reconócelos y decídete a cambiar: Antes de empezar a combatir cualquier vicio se debe reconocer que se posee uno. Hay que ser valientes para aceptar nuestra incapacidad de liberarnos de ellos y vencerlos de un día para otro. Habrá que preguntarnos ¿Qué tanto me beneficia? ¿Qué efecto tiene en los demás? ¿De qué manera me está perjudicando? Una vez que los has reconocido “amárrate la cintura” y decide eliminarlos. Piensa cuáles serían los beneficios que obtendrías en tu salud, familia y trabajo si te decides a dejarlos. Atrévete a dar ese paso y no desesperes, todo dependerá en gran medida del control que tengas de tu propia voluntad. Ya nos dice el Señor en Proverbios (Pr 16, 32): “Más vale el hombre paciente que el héroe, el dueño de sí que el conquistador de ciudades”.

2.-Identifica su origen: Siempre detrás de todo vicio hay una acción, palabra o persona que nos provoca a cometer ese mal hábito. Sé sincero contigo mismo y reconoce qué haces o dejas de hacer que te produce volver a caer en tu vicio. Si evitas la ocasión, habrás dado un gran paso de dominio propio. Conocer qué provoca tu adicción te ayudará a enfrentarlos cuando llegue la hora de dejarlos. Lo más recomendable es alejarse de esas personas, lugares y cosas que te puedan dar ganas de hacerlo de nuevo. Puedes planear una nueva rutina de vida para que te mantengas ocupado y puedas aprender a controlarte. Ya nos recomienda el Señor Jesús en Mateo 5, 29: “Por eso, si tu ojo derecho te está haciendo caer, sácatelo y tíralo lejos; porque más te conviene perder una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.”

3.-Conoce tus carencias: La mayoría de nuestros vicios son formas de llenar ciertos vacíos que hay en nuestro interior. Cuando pasamos por momentos de tristeza, angustia y soledad, nuestro cuerpo de manera natural busca cómo suplirlos, y es allí donde buscamos el placer temporal, provocando así la adicción. Anímate a reconocer y a sanar tus conflictos internos, a rascar en tu persona para ubicar cuáles son esas carencias que te han provocado caer en un vicio. Busca actividades que te produzcan alegrías, aquellas que eleven tu autoestima y aporten un bien mayor a tu vida, de esta forma tu estado de ánimo irá mejorando y dejarás de pensar en aquellos vicios que sólo te proporcionaban una satisfacción pasajera. Jesús quiere que tengamos una vida feliz y libre de toda atadura, ese es el propósito de esta vida, buscar la plenitud en él. Ya nos lo dice en Juan 10, 10: “El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir, mientras que yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.

4.-Rodéate de buenos amigos: En definitiva, la calidad de tus amistades juagará un papel importante dentro de los esfuerzos por vencer tus vicios. Si de plano te das cuenta que debes cambiar de ambiente y de amistades, no dudes en hacerlo. Evita juntarte con aquellos que sufren el mismo vicio que tú. Hazte de buenos amigos a los que puedas expresarles tus intenciones de cambio y pídeles su apoyo. Ellos serán tus mejores aliados al inicio de esta batalla, pues podrán sostenerte cuando parezca que puedes caer de nuevo. Tus verdaderos amigos siempre buscarán verte feliz y saludable. Ya nos previene el Señor en Proverbios 13, 20 “El que anda con sabios se hace sabio, el que frecuenta a los insensatos se pervierte”.

Tómate de la mano de Dios, quien día tras día nos recuerda que está con nosotros. Y si te da miedo caer, no te olvides de pedirle su fuerza, pues su gracia nos basta para superar toda adversidad. Grábate sus palabras: “Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la debilidad”. (2Cor 12, 9)

About Daniel Alberto Robles Macías

Daniel, Abogado de profesión y católico por convicción; entregado de tiempo completo a la evangelización. "No tengan miedo de mirarlo a Él" San Juan Pablo II

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