¿No puedes salir de la tristeza? Hoy te digo qué puedes hacer

Si hay algo que como seres humanos nos tocará experimentar a todos, sin duda alguna en algún momento, es la tristeza, sin importar nuestra condición económica, posición social, nacionalidad o edad.

Es inevitable que, en el transcurso de nuestra vida, al estar en búsqueda de la felicidad, no nos tropecemos alguna vez con la tristeza, la cual muchas veces nos hará perder el equilibrio o, incluso, nos tumbará y nos hará creer que no podemos levantarnos. Yo creo que la tristeza es un sentimiento que a todos nos gustaría evitar.

Cuando hemos vividos muchas experiencias dolorosas o traumáticas y esto ha hecho que llevemos una vida llevada solamente desde la tristeza resulta ser una tortura constante, dando paso así a las depresiones y que no te quieras relacionar con los otros. ¿No te ha pasado que deseas esconder esa tristeza? Que no quieres que nadie se entere por lo que estás pasando. Típico que te está carcomiendo la tristeza en el corazón y te preguntan ¿Qué tienes? Y tú, intentando fingir que no pasa nada, contestas: ¡Nada, estoy bien!

Hoy me gustaría hacerte una invitación: no te frustres y aprende a vivir el sentimiento de la tristeza. Gracias a ella es que muchos cambios en nuestra vida pueden empezar a darse. Si tienes ganas de llorar ¡hazlo! No lo reprimas, es uno de los mejores remedios para comenzar a superar y aceptar cuando estamos pasando por este amargo momento.

Sin lugar a dudas yo te recomiendo acercarte a alguien de tu confianza para así expresar todo lo que sientes en tu corazón. Alguien que te ayude a ver tu situación desde una visión diferente. Pues callar tu emoción podrás hacerlo por un tiempo, más no la hará desaparecer. Pero si no la compartes, será como un veneno que poco a poco te irá destruyendo en el interior y te robará la paz.

Por eso, te comparto estos consejos prácticos que Santo Tomás de Aquino nos recomienda para superar la tristeza de una vez por todas:

1.- Hacer algo que nos guste: Sí, así como lo lees, debes darte un gusto. Comer un chocolate, comer pizza, ir al cine, bailar, etc. Aquello que te produce una felicidad natural y sana.

2.- Llorar: El llanto es un desahogo importante tanto para el alma como para el cuerpo. Nos limpia del dolor. Es el remedio infalible para la tristeza. ¡No tengas pena de derramar una que otra lágrima si es lo que tu cuerpo te está pidiendo!

3.- La compasión con los amigos: El compartir nuestra tristeza con alguien es esencial. Esto hará nuestra carga más ligera.

4.- Un bueno baño y dormir bien: Este remedio del santo es muy eficaz e instantáneo contra la tristeza. Es un remedio muy cristiano que para aliviar penas del alma conviene apaciguar el cuerpo y si lo combinamos con un descanso adecuado, nuestra experiencia será mejor. Así que un poco de agua y unas buenas horas para descansar, ayudarán a desaparecer la tristeza.

 5.- El encuentro con Dios en la oración: Visítalo en el Sagrario y exprésale todo lo que traes en el corazón, sin miedo. Abre los oídos de tu corazón para escuchar lo que Él te quiera decir a través de su Palabra o, incluso, hasta en un buen consejo de los demás.

No dejes que la tristeza se instale en tu vida. Si llega que deje en ti la enseñanza que deba plasmar, pero sácala inmediatamente. Busca sin cesar al médico del cuerpo y al médico del alma, ya que Él sabe cómo sanarte.

“No te abandones a la tristeza, ni te atormentes con tus pensamientos. La alegría de corazón es vida para el hombre, y la felicidad le alarga los días. Distrae tu alma y consuela tu corazón, aparta de ti la tristeza; pues la tristeza ha perdido a muchos, de ella no se saca ningún provecho. Envidia y malhumor acortan los días”.   Eclesiástico 30, 21-24

 

About Daniel Alberto Robles Macías

Daniel, Abogado de profesión y católico por convicción; entregado de tiempo completo a la evangelización. "No tengan miedo de mirarlo a Él" San Juan Pablo II

Check Also

¿Cómo saber si es la persona indicada?

Esta es la pregunta del millón, hay tantas personas que me han cuestionado sobre ¿cómo puedo …

¿Dios prohibe los juegos de azar?

Mi abuelo era un fiel aficionado de los juegos de azar, cada semana apostaba a …