¿Oras por egoísmo o por amor?

Hoy este domingo quisiera comenzar la reflexión haciéndote una pregunta. Imagínate que Dios se te aparece en este momento y te dice: “Fulanito.. pídeme lo que quieras… ¿Qué es lo que pedirías al Señor?..

Sin lugar a dudas todos nuestros corazones tienen muchas y diversas necesidades. Hoy se nos invita a reflexionar sobre lo que pedimos, a realizar un buen discernimiento de ello, para poder poner nuestros ojos en los tesoros que tienen verdadero valor.

En la Primera Lectura (1 Reyes 3, 5-13) esa pregunta le fue hecha al Rey Salomón, un joven gobernante que pudo haber pedido más poder, fuerza, vigor, etc. En cambio; pidió sabiduría de corazón para saber gobernar y saber distinguir entre el bien y el mal.

Ya me imagino a muchos de aquí que a la misma pregunta, pensaron: yo le pediría un nuevo trabajo, más sueldo, un novio guapo y responsable, una novia hermosa y super detallista, una tarjeta MasterCard, un carrito último modelo no caeria nada mal, unas vacaciones, etc. A diferencia de nosotros, Salomón no se dejó llevar por la ambición ni el egoísmo y no pidió nada referente a la Salud, al dinero o al amor.

Pidió sabiduría de corazón, algo que últimamente nos falta a muchos para tomar buenas decisiones. Y el Señor al ver la docilidad de su corazón le concedió eso además de gloria y riqueza.. Esto demuestra que cuando Dios se da, lo hace en abundancia.

Por su parte, el Evangelio (Mt 13, 44-52) nos cuenta la parábola de la  perla y el tesoro escondido, que una vez que se encuentran, se va a vender todo, para comprarlos.

Uniendo estas dos lecturas nos debe hacer pensar o reflexionar dónde está mi corazón, dónde está mi tesoro, dónde está la heredad de mi vida… ¿He sido capaz de sorprenderme de todo con tal de donarme enteramente al Señor? Si ese impulso todavía no se suscita en nuestro corazón, quiere decir que nos falta conocer y amarlo más. Ya que quien se encuentra con el verdadero tesoro que es Cristo, vende TODO, lo deja todo , ya que queda fascinado y cautivado por su amor y su perdón.

Hoy en día el mundo nos presenta muchos valores muy efímeros y caducos que no dan la felicidad al hombre, nos encandila con rebajas baratas, pero no dan plenitud. Hoy se nos invita a buscar el único y verdadero tesoro, al Señor Jesús. Ya no hagamos muchas peticiones egoístas… pidamos también la sabiduría para saber descubrir el tesoro escondido en nuestro corazón.

About P. José Luis González Santoscoy

José Luis es Sacerdote de la Arquidiócesis de Guadalajara, México. Tiene mucho gusto por la lectura, el cine y es un apasionado de la magia. Comprometido con la evangelización a través de los medios de comunicación.

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