Magia con Mons. Octavio Ruiz Arenas

La Nueva Evangelización nos invita a llevar el mensaje de Cristo a todas las personas, adaptando el mensaje en formas nuevas, ya que el mensaje de Cristo siempre es y será el mismo. Hoy tuvimos la oportunidad de presentarle el proyecto de Con más Gracia al Mons. Octavio Ruiz Arenas, Secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. La magia que le hicimos fue en el marco del Congreso Nacional de Evangelización y Catequesis en Guadalajara.

Con la reflexión que nos ayudó a realizar Mons. Octavio, pudimos darnos cuenta que el amor de Dios es infinito por cada uno de los hombres y siempre nos invita a reconstruirlo, ya que en ocasiones nuestro corazón está roto por el pecado, pero el proyecto de amor que Dios tiene para cada uno de nosotros nos invita a dejarnos sanar por Él que es el Amor.

No tengas miedo a exponerle a Cristo las heridas de tu corazón, sólo Él, a través de su gracia en los sacramentos y de la sincera y profunda oración, puede hacer que tu corazón vuelva a entregarse a los demás.

Muchas veces tenemos un miedo enorme a mostrarla a Cristo las heridas de nuestro corazón, pero sólo cuando Él nos sana seremos capaces de poder descubrir su amor y así ser fieles en su seguimiento. Debemos a aprender a callar, ya que muchas veces en nuestro interior llevamos infinidad de heridas que no nos permiten. Al hacer silencio en la oración, acallo mis heridas, mi dolor, mis “por qués”, mis frustraciones y fijo mi mirada en el Divino doctor. Dejo así que sea Él quien me pregunte por mis heridas, cicatrices, mi historia.

Por ello, te invito a que hagas silencio en tu vida y permitas que Cristo te sane a través del poder de la oración. Te invito a orar con el Salmo 26:

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?

Cuando me asaltan los malvados
para devorar mi carne,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen.

Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo.

Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca;

y así levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca;
en su tienda sacrificaré
sacrificios de aclamación:
cantaré y tocaré para el Señor.

About P. José Luis González Santoscoy

José Luis es Sacerdote de la Arquidiócesis de Guadalajara, México. Tiene mucho gusto por la lectura, el cine y es un apasionado de la magia. Comprometido con la evangelización a través de los medios de comunicación. [email protected]

Check Also

¿Haz sentido alguna vez que Dios te abandonó?

Cuando pensamos que Dios se ha alejado de nosotros, o incluso, que nos ha abandonado, …

Dios llega siempre en el momento exacto

Muchas veces exigimos de Dios que nos responda en el momento exacto o de la …