Jesús es la Palabra de Dios

Un día Dios decidió romper el silencio y comunicarse a todos los hombres, esto sucedió 1800 años antes de Cristo, cuando Dios llamó a Abraham, con sus profetas, los patriarcas y los acontecimientos. Pero, no solo quiso comunicarse, sino entrar en comunión con nosotros en un diálogo entre Dios y el hombre. Las Sagradas Escrituras son el resultado de la palabra de Dios con palabras humanas.

Las palabras del hombre en el libro de los Salmos, es el hombre que habla y le responde a Dios. El libro de Job es el hombre que se queja con Dios. El libro de Jeremías es el hombre que llora con Dios. Pero ¿cómo se revela Dios? Nos dice el Concilio Vaticano Segundo en la constitución Dei Verbum 2: “Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía. Este plan de la revelación se realiza con hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí, de forma que las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y los hechos significados por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman las obras y esclarecen el misterio contenido en ellas” […].

Las palabras explican los acontecimientos, pero también los acontecimientos le dan una nueva dimensión a las palabras. Por tanto, Dios también se revela a través de las palabras, pero también a través de acontecimientos.

Los acontecimientos y las palabras del Antiguo Testamento se perpetúan y tienen plenitud en el Nuevo Testamento, esto es así porque la revelación es progresiva, y el máximo suceso por el cual Dios se manifiesta a nosotros es Jesús, es Él el acontecimiento más grande de la historia, tanto que nuestro mundo occidental ha divido la historia antes y después de su nacimiento.” Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él.” (Jn 3, 16-17), que elocuente es este acontecimiento.

Jesús es la palabra de Dios, que es viva y eficaz. Una palabra que es espíritu y es vida. Así pues, en Jesús tenemos la plenitud de los tiempos, la palabra hecha carne, en él los acontecimientos y la palabra se unen de una forma indivisible.

Dei Verbum 2
Romanos 5,8
Juan 1,1

MATERIAL PARA PROFUNDIZAR:

Jesús es la Palabra de Dios

#LaBibliaEsUnaPersona

 

About José H. Prado Flores

Predicador y Autor Internacional, fundador y Director de la Escuela de Evangelización San Andrés, una de las escuelas de evangelización más grandes del mundo, con 2,000 instalaciones en más de 60 países.

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