¿Qué harías si eres grande en lo que haces y de un momento a otro te quedas ciego?

En estos días he visto una película que me ha hecho reflexionar mucho y valorar quién soy y lo que tengo en la vida. He visto la película de “La jugada” o bien “23 Blast”, en la que se cuenta la historia real de Travis Freeman, un joven prometedor de futbol americano en su escuela y que de un momento a otro queda totalmente ciego.

Travis era un hombre admirado por sus compañeros, excelente jugador de futbol, capaz de inyectar alegría y entusiasmo a sus compañeros. Pero de repente, comenzó con unos fuertes dolores de cabeza, unos cuantos mareos y una gran hinchazón en los ojos. Finalmente, llegó una fuerte una infección imprevista en sus ojos, lo cual le produjo una ceguera total e irreversible.

Te pudieras imaginas que, sin pensarlo, estás en la cumbre de tu carrera, feliz con lo que haces, a gusto con tu familia o tus sueños… y sin aviso previo, quedas ciego de la noche a la mañana. ¿Cómo se verían frustrados tus sueños e ilusiones? ¿Aceptarías el nuevo plan que Dios tiene para ti? O bien ¿Te sentirías frustrado o abandonado por Dios?

A todos nos puede suceder que, en los momentos de dificultad, de dolor, de angustia, de enfermedad… nos cueste mucho trabajo reconocer a Dios, que no lo veamos o que no lo sintamos. Recuerda que Dios siempre tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros y que Dios siempre saca bienes de todos los males.

A Travis, una vez que quedó ciego, le costó mucho trabajo integrarse en su vida, ya que experimentó una fuerte depresión mientras se adaptaba a su nueva vida sin vista. ¿Qué fue lo que ayudó a salir de esta situación a Travis? Tres cosas: el empeño de sus padres, el acompañamiento de dos grandes amigos desde la infancia y el apoyo de quien le ayudaba a adaptarse en su nueva condición.

Lo anterior nos enseña que Dios nunca nos manda solos en el camino, siempre hay quienes caminan a nuestro lado, quienes son el apoyo en nuestra vida, quienes son fieles a la amistad y van caminando con nosotros. En la película se cuenta el drama, que a muchos les ha pasado, de que la novia que Travis tenía, una vez que él queda ciego, se aparta de él.

Muchas veces las personas que nos rodean no son lo más fieles, a veces los diferentes intereses hacen que las personas se nos acerquen. Esto también nos debe llevar a reflexionar en qué tanto valoro las amistades que me rodean, o bien, qué calidad de amigo soy para los demás, ya que también nosotros podemos caer en el utilitarismo de las personas y usar de ellas, según me convenga para mis propósitos.

El desenlace de la película es muy bueno, ya que Travis es invitado por su entrenador a volver a jugar futbol. Nadie creía que eso fuera posible, hubo muchos obstáculos, pero lo sorprendente es que Travis logró jugar futbol estando completamente ciego y no es Hollywood, sino que es una historia real. Gracias al empeño, a la fe y al arduo trabajo en equipo, Travis se convirtió en la primera persona ciega en jugar futbol americano.

Con esto quiero terminar preguntándote ¿Qué hay imposible para Dios? NADA. Dice el Evangelio que “para Dios todo es posible” (Cf. Lc 18, 27). Los límites y las barreras nos las ponemos nosotros, Él siempre confía en nosotros y nos permite las pruebas para que nos fortalezcamos en el amor hacia Él. Recuerda lo que dice San Pablo: “Todo sirve para bien de aquellos que aman al Señor” (Cf. Rm 8, 28).

Agradécele a Dios todo lo que ha sucedido en tu vida, porque ahí, incluso en la prueba más dolorosa, Dios quiere sacar bienes mayores.

About P. José Luis González Santoscoy

José Luis es Sacerdote de la Arquidiócesis de Guadalajara, México. Tiene mucho gusto por la lectura, el cine y es un apasionado de la magia. Comprometido con la evangelización a través de los medios de comunicación.