BibliaGOVLOGS

¿Cómo empezar bien el año nuevo?

Queridos amigos, ¡feliz año nuevo! Qué regalo tan grande poder comenzar otro nuevo ciclo. De nuevo tenemos 365 oportunidades para hacer de nuestra vida y de la de los demás, algo mejor. Tiempo para cumplir esos propósitos y proyectos que nos hemos propuestos, así como para mirar atrás y reconocer cuáles fueron nuestros triunfos y nuestros fracasos para aprender de ellos.

Este es un buen momento para plantearnos nuevos retos, y también para evaluar dónde estamos y a dónde queremos llegar en este año que comienza. Pero, ¿Cuál sería la mejor manera de empezar bien este año? No son las uvas, las maletas, la ropa de color ni las monedas las que nos prometen un buen inicio año. A ti ¿Te gustaría empezar bien el año? Hoy te compartimos 4 prácticos consejos para que en verdad puedas hacerlo:

1.- Enfócate: Una de las razones más comunes por las que muchos no alcanzan sus propósitos es que no se proponen metas específicas. Por ejemplo aquellos que dicen “voy hacer ejercicio” o “voy a comenzar a ahorrar”. Es necesario definir cuánto y cómo se espera conseguir lo que se quiere. Lo correcto sería decir “este año todos los días sin excepción haré 45 min de ejercicio” o “voy a ahorrar cada mes “x” cantidad” porque del “dicho al hecho, hay mucho trecho”.  Sé sincero y cuestiónate qué es lo que en verdad quieres lograr. Toma en cuenta qué actitudes, malos hábitos o pensamientos negativos no te ayudan y cámbialos por los correctos. Procura que tus propósitos vayan más allá de la moda o un mero capricho, sino que en verdad te ayuden a mejorar tu vida. Encomiéndate a Dios y con él, llegarás a la meta. “Encomienda tus obras a Yahvé y tus proyectos se realizarán” (Proverbios 16, 3).

2.-No te lamentes: Dicen que “el hubiera no existe”. Por eso es importante que seas realista y reflexiones sobre cuáles fueron los obstáculos para cumplir tus propósitos. Esto sólo para valorar y saber de dónde hay que partir, no para lamentarte y que eso te perturbe. Lo que hiciste y lo que no, ya quedó en el año que terminó, recordarlo sólo logrará deprimirte. Mejor concéntrate en tus nuevos propósitos, ahora que sabes en qué fallaste, este puede ser tu año. Olvídate del fracaso y de los perjuicios. Aprende de los errores y planea un nuevo proyecto para alcanzar ahora sí tus metas.  Recuerda las palabras del Señor: “Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza” (II Corintios 12, 9).

3.-Pon un plazo: Delimitar el tiempo en que quieres cumplir tus metas será un paso muy necesario. Debes agregar pasos y límites para que logres alcanzar cada uno de tus proyectos. Planifica a corto, mediano y largo plazo, te recomiendo programarlos en una agenda personal o anotarlos en un lugar visible que te recuerde el plazo que has establecido, esto te servirá muchísimo. No olvides que tú eres el único responsable de que tus metas se llevan a cabo. Cuando no definimos un plazo para alcanzar lo que queremos, iremos dejando las cosas para después y nunca las vamos a lograr. Definir una fecha nos “obliga” y nos compromete. Una de las principales diferencias entre un sueño y una meta realizable, es que ésta tiene una fecha límite, pero el resultado se definirá en cuánta voluntad pongas al servicio de tus proyectos. Jesús nos dice: “Manténganse firmes y se salvarán” (Lucas 21, 19).

4.-Compártelo: Quizás piensas que no es buena idea, pero sí lo es. No guardes tus proyectos para ti, compártelo con algún familiar y algunos amigos cercanos, ellos te ayudarán a que perseveres, serán tus mejores acompañantes. Cuando compartes tus metas, te compromete a cumplirlas. Tú conoces mejor que nadie quien puede ser un verdadero apoyo para que llegues a tus metas;  alguien que se preocupe por ti, que pueda corregirte y a la vez alentarte a continuar cada que quieras tirar la toalla,  esto te ayudará a que pierdas tu temor al fracaso. San Pablo nos dice: “Por eso anímense mutuamente y edifíquense juntos, como ya lo están haciendo.” (1 Tesalonicenses 5, 11).

¿Ya sabes cuáles serán tus propósitos para este nuevo año? No te desesperes ante la adversidad, mantén siempre una buena actitud y sé perseverante. Llegar a la meta no será fácil, pero tampoco es imposible si te lo propones. ¡Ánimo estás hecho para triunfar! 

Tags
Show More
Close