+ DIOSLa Charla Dominical

¿De verdad somos libres?

Charla Dominical

Queridos amigos, hoy el Señor nos recuerda que nos hizo libres y nos invita a reconocer todas las esclavitudes que hay en nosotros y que nos impiden vivir en esa libertad de los hijos de Dios.

Recordemos que el pueblo que estaba esclavizado, experimenta la libertad obrada gracias a Dios y el Señor les recuerda esto mismo: “Recuerda que fuiste esclavo en Egipto y que te sacó de allá el Señor, tu Dios, con mano fuerte y brazo poderoso. Por eso te manda el Señor, tu Dios, guardar el día del sábado”. Dios que vió a su pueblo esclavo lo liberó y le ofreció un día de descanso, un día para celebrar la liberación y compartir esto con los demás.

Esto me lleva a reflexionar si verdaderamente sabemos descansar en el Señor. Desgraciadamente, la esclavitud fue abolida hace mucho tiempo, pero no vivimos libres, sino que aún llevamos muchas esclavitudes. Vivimos esclavos del dinero, de la moda, del trabajo, de la opinión que otros tienen de mí, de mis pasiones, de mis egoísmos, de la soberbia… y cuando somos esclavos, no podemos vivir en el amor ni la libertad, ambos necesarios para la SANTIDAD.

Por su parte, el Evangelio de Marcos nos habla duramente cuando Jesús nos dice: “El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado”. Además, cuando curó al tullido, les preguntó: “¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?”

Con esto Jesús nos está dejando muy claro  que ninguna ley puede ni debe estar por encima del amor a Dios y al prójimo. El espíritu de toda ley debe estar en función de 2 cosas: AMOR y SERVICIO.

Uniendolo con lo primero referente a la libertad que Dios nos dió, el cristiano no debe entender los mandamientos, las leyes o las normas como algo que se tiene que observar ciegamente. No olvidemos que cualquier ley cristiana siempre debe ser un camino de libertad para el hombre, un servicio al hombre, un camino de continuo crecimiento y santificación.

Toda ley que esclaviza al hombre siempre es anti evangélica, ya que el Evangelio es salvación para los hombres. Además, en relación con la curación del tullido, ¿cuántas veces nos escudamos en la norma o la ley para no hacer la caridad? Seamos libres, ya no permitamos que el mundo ni el pecado nos esclavice; seremos verdaderamente libres cuando vivamos AMANDO Y SIRVIENDO a Dios y a todos nuestros hermanos.

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