¿Cuántas preocupaciones te roban la paz?

En este domingo el Señor quiere prevenirnos de un gran mal que aqueja a muchos humanos nuestros; vivimos tan preocupados por muchas cosas que no tienen valor, que no disfrutamos lo que somos y lo que tenemos; en resumen vivimos frustrados.

Hoy San Pablo bellamente nos exhorta: “Hermanos; no se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llena de gratitud” (Flp 4, 6-9) Cuando vivimos todos preocupados por las causas de este mundo entramos en un estado de infelicidad, ya que vivimos nuestra vida en función de agradar a todo mundo, de caer bien, de ser aceptados, de tener cariño y estima de los demás, etc.

Cuando éramos pequeños no nos preocupaba complacer a los demás ni tener su aprobación. Pero a medida que íbamos creciendo y obteniamos ciertos logros, veíamos cómo nos felicitaban, nos reconocían y nos aplaudían… esto nos hizo creer que deberíamos tener la aceptación de los demás. Así como cuando en un espectáculo de animales en el zoológico, dicho animal hace una gracia, su entrenador le daba un premio… así el mundo nos hacía creer a los demás que debíamos de ser los más perfectos posible según sus criterios para recibir su cariño, su atención o su amistad.

Esto nos ha llevado a que tengamos muchas preocupaciones en la vida y a no ser felices, ya que lo que nos preocupa no es algo importante o trascendente. ¿Cuántas preocupaciones hay en tu corazón y en tu vida que no te dejan ser feliz? Cuando nuestro corazón está preocupado por cosas que no tienen valor no llevamos paz, por eso hoy San Pablo nos marca en dónde debemos poner nuestra atención:  en lo verdadero, en lo noble, en lo justo, en lo puro, en lo amable y en honroso.

A veces estamos tan preocupados en la cosas de poco o nulo valor, que no nos ocupamos en lo que verdaderamente importa. Tengamos cuidado y pongamos alto a todas estas preocupaciones innecesarias, que éstas nos hacen vivir en una continua ansiedad que desgasta y consume, y hasta nos hace desconfiar de Dios.

Dicen que más o menos el 40% de las cosas que nos preocupan nunca suceden; el 30% son cosas que ya pasaron y de nada sirve preocuparse; el 12% se refiere a la opinión que otros tienen de mí; el 10% son preocupaciones sobre las enfermedades y sólo el 8% son cosas importantes.

About Daniel Alberto Robles Macías

Daniel, Abogado de profesión y católico por convicción; entregado de tiempo completo a la evangelización. "No tengan miedo de mirarlo a Él" San Juan Pablo II

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