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Algunos consejos prácticos para Navidad

Nos encontramos a unos días de recordar y vivir el nacimiento de Jesús, y pudiéramos caer en la tentación de celebrar esta fiesta tan grande de un modo disperso o no centrados en lo que verdaderamente importa. Podemos tener muchas distracciones en nuestro corazón y en nuestra vida y quedarnos sólo con cosas exteriores.

Por ello quiero prevenirte de cuatro tentaciones sutiles y muy comunes en este tiempo de Navidad y, a la vez, ofrecerte 4 consejos para que puedas vencer cada una de ellas y vivir una Navidad cristianamente. Te invito a que leas estos consejos que te voy a dar con mucha humildad, para que logres reconocer qué impedimentos puedes tener para vivir una verdadera Navidad.

  • Menos consumismo y más caridad:

Al llegar el tiempo de Navidad muchos asocian en automático este tiempo con regalos, compras, gastos, intercambios, etc. Pensamos que este tiempo sólo es para manifestar nuestro cariño y amor de una manera externa. Olvidamos que Jesús se despoja de todo para asumir nuestra naturaleza y ofrecernos la Salvación.

En este tiempo, más que comprar, comprar y comprar, mejor deberíamos donar, donar y donar. Debemos vivir un desprendimiento material y de nuestra persona, porque sólo así podemos vivir el verdadero espíritu cristiano de la Navidad. Debemos también regalarnos a nosotros mismos, es decir, aprender a dar nuestra persona persona a los demás. Debemos dar tiempo de calidad a las personas solas y abandonadas, más tiempo de calidad los padres a sus hijos, más atención de los sacerdotes a tus fieles, etc.

  • Menos egoísmo y más perdón:

Celebrar el nacimiento de Jesús nos debe impulsar a quitar por completo de nuestra vida todo rencor, egoísmo y soberbia; y lanzarnos a vivir el perdón, ya que Jesús viene a traernos la paz, la cual únicamente la podemos recibir cuando estamos libres de egoísmo.

Llevamos en nuestro corazón muchas esclavitudes que nos hacen presas de nuestras pasiones y de nuestros egoísmo. Esto no nos permite, en lo más mínimo, celebrar la Navidad con espíritu cristiano.

  • Menos oscuridad y más luz:

Vivimos encandilados, pero no por la luz de Cristo, sino por tanta oferta que el mundo nos ofrece. Cuando estamos lejos de Dios, vivimos en una tremenda oscuridad interior que no nos permite reconocer al Señor que viene y quiere quedarse en nuestro corazón y en nuestra vida. Aléjate del pecado y acércate a la Palabra y a la Gracia para que puedas tener luz y paz en tu corazón.

El mundo suele acaparar toda nuestra atención, haciéndonos creer que nos puede dar la felicidad, la cual únicamente la encontramos en Cristo. Por ello, si tu corazón experimenta soldad, desierto, vacío… lo más seguro es que no has dejado que la luz de Cristo ilumine tu vida. 

  • Menos tristeza y más alegría:

Muchas cosas nos agobian y nos preocupan, y nos llevan a vivir sin una mirada de esperanza. Navidad es la fiesta de la alegría porque es la fiesta de la fe y de saberse amado por Dios. Debemos aprender a vivir con una actitud diferente ante los problemas, saber descubrir que el plan de Dios para nosotros es el mejor que nos puede conducir a la santidad y a una vida de plenitud.

Ánimo, estamos a unos días de vivir la Navidad, ábrele tu corazón al niño Jesús que quiere nacer ahí y quedarse para siempre en tu vida. Te deseo que pases una muy Feliz Navidad.

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