+ DIOSLa Charla Dominical

¡Alegría y esperanza: Cristo ha resucitado!

¡CRISTO HA RESUCITADO! Queridos hermanos, ésta es la mayor alegría en la vida del cristiano y el feliz anuncio de la Pascua. En este día celebramos que tenemos un Dios Que ha traspasado la muerte y por AMOR a nosotros nos ha dado una NUEVA VIDA en su Resurrección.

Ayer, durante la Vigilia Pascual, escuchamos 7 lecturas, en donde encontramos todo un resumen de la Historia de la Salvación. En ellas descubrimos todo el amor del Padre que nos invita constantemente a pasar de la:

Esclavitud a la libertad de los hijos de Dios; de la tristeza a la alegría; desesperación a la Esperanza; del pecado que trae la muerte a la vida en Cristo resucitado.

Recordemos que la Pascua significa el paso de la muerte a la vida. Y hoy que estamos celebrando esta Pascua, también debería ser nuestra Pascua, un pasar del pecado a la gracia.. debemos dejar atrás nuestra antigua condición, para revestirnos de la alegría y la gracia del Señor.

Celebrar hoy con gozo que Cristo venció la muerte y resucitó por nosotros, nos debe impulsar y motivar para transformar todas las situaciones de muerte y de pecado en que vivimos. Esta nueva vida de resucitados se debe notar en nuestros actos concretos, vivamos en la CARIDAD.

En la carta de San Pablo a los Colosenses escuchamos una exhortación muy importante: “Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerte y su vida está escondida con Cristo en Dios” (Col. 3, 1-4).

Hoy que celebramos la Resurrección de Cristo, debemos levantar nuestra mirada y nuestro corazón al cielo, donde está Cristo Resucitado, donde mora eternamente y nos invita a estar con Él.

En el Evangelio escuchamos que las mujeres salieron muy de mañana al Sepulcro con perfumes para ir a embalsamar a Jesús… cuando llegaron, se dieron cuenta de que ya no estaba, había resucitado. Debemos ser ese buen olor a Cristo, nuestra nueva vida de resucitados debe hacernos compartir el aroma del amor, de la gratitud, del perdón, a la misericordia.

Aquellas mujeres, al ver que no estaba y después del anuncio en la aparición del ángel, salen corriendo a compartir lo que había sucedido. Esto nos invita a salir corriendo para ser TESTIGOS DEL AMOR DE DIOS; las mujeres, al inicio iban temerosas, pero luego salieron con el corazón encendido y una esperanza cierta.

Tags
Close